“Nunca hay que perder la esperanza y luchar hasta agotar todas las posibles alternativas para lograr tener un pedacito de cielo” 

Para mí fue muy triste cuando quise ser mamá por segunda vez y los médicos me dijeron que no se podía por la condición de mi esposo y mía. De hecho no se explicaban cómo pudimos ser papás de mi hijo mayor. Ahora que soy mamá por segunda vez, gracias a New Hope, ¡estoy feliz de la vida con mi bebé!. Ellos hicieron posible nuestro deseo de ser padres por segunda vez. Sólo me resta decir que nunca hay que perder la esperanza y luchar hasta agotar todas las posibles alternativas para lograr tener un pedacito de cielo. Cuando están en tus brazos te das cuenta de que por ellos todo esfuerzo vale la pena.