“Ya estamos en casa con la diversión de tener dos bebes recién nacidos y muy felices”

Empecé en el 2008 con la búsqueda de bebé, primero en el IMSS. Sinceramente pensé que sería muy fácil y que tal vez sólo necesitaba algunos estudios y tal vez algún tratamiento simple. En el transcurso de tres años pasé por muchos estudios, una operación –laparoscopia diagnostica– y cuatro inseminaciones sin éxito. Me diagnosticaron, entre otras cosas, endometriosis  y síndrome de ovario poliquístico con resistencia a la insulina. Para ese entonces decidí dar el siguiente paso, que era una FIV, y como ese tratamiento no se realiza en el IMSS, empecé a buscar una clínica de fertilidad. En ese entonces –2011– New Hope tenía pocos años de haber abierto en Guadalajara y acudí para iniciar tratamiento.

 

Al siguiente año, después de varios Mini FIVS y tres transferencias, conseguí mi beta positiva. Desafortunadamente no avanzó el embarazo desde el principio: que la beta no subió. Después de ese resultado, suspendí tratamientos durante seis meses, y pudo haber sido por tiempo indefinido, hasta que llamaron de New Hope preguntando por mí. Fue el detalle que me animó a retomar tratamientos. Reinicié con más entusiasmo pues pensé que si ya había tenido un resultado positivo era más fácil que volviera a suceder.

 

En 2012 reinicié, y pasé por más Mini FIVS con variación en medicaciones y protocolos, sin embargo el resultado seguía siendo negativo. Iba avanzando en complejidad de tratamientos, hasta que en noviembre del 2014, en la sexta transferencia, me colocaron dos embriones blastos, y por fin mi prueba salió positiva. Obviamente, después de varios años no lo podía creer, me hacia una prueba casera diario sólo para verificar que siguiera saliendo positiva. Acudimos al ultrasonido y la siguiente sorpresa fue que se vieron dos saquitos: uno redondo y otro bastante irregular.

Pensé que un embrión seguiría y el otro simplemente no avanzaría, pero igual mientras siguiera avanzando el embarazo con uno yo estaba feliz.

 

Al siguiente eco en el que se vio latido cardiaco, pude ver dos embriones vivos, y a partir de ahí fue cuidar el embarazo en todos sus aspectos. Como fue un embarazo gemelar, fue de alto riesgo y presenté todas las molestias que puede haber en un embarazo, pero aumentadas por ser dos. Por ejemplo, tuve nauseas no sólo los primeros tres meses, sino hasta el último día de embarazo.

 

Después de muchas citas médicas, exámenes, y ecos, llegaron por cesárea programada a la semana 38 mis gemelas el 8 de julio del 2015 con los siguientes datos: la primera con peso de 2,650 gramos, y talla de 47 centímetros –Apgar 9, 9–, la segunda con peso de 2,625 gramos, talla de 49 cm, Apgar 9,9. No presentaron ningún problema para respirar, y me dejaron llevarlas a casa conmigo al darme el alta.

 

Ya estamos en casa con la diversión de tener dos bebes recién nacidos y muy felices.

 

En cuanto al equipo New Hope, me gustó el seguimiento que le dan a cada caso, me hablaban a casa para informar diario cómo iban evolucionando mis embriones. También el que en cada intento se intentaba un protocolo diferente, con dosis diferentes, tratando de personalizar lo más posible el tratamiento para mi caso.

La recepcionista amable, todo el equipo con entusiasmo de que en cada intento iba a ser el bueno; un entusiasmo que no siempre compartía yo debido a mis resultados negativos.

 

Quiero mandar mis felicitaciones expresamente a mi bióloga Liz Barrientos, que siempre cuidó mis embriones al máximo, me mantuvo informada y cuando tenía dudas, algunas extrañas, o básicas, siempre me explicó lo que desconociera de mis embriones y su evolución.  También al Dr. Alejandro Chávez Badiola, a quien considero un amigo, por su interés personalizado y también sus explicaciones en cuanto a mis tratamientos. Además, él hizo la transferencia en que salió la beta positiva de mis gemelas.

 

Felicidades al resto de equipo por intentar acoplarse de la mejor manera, cada quien en su área –enfermería, recepción, laboratorio, etc. –.

 

Les mando algunas fotitos de nuestras gemelas, que ayudaron a que estuvieran con nosotros y por supuesto cambiaran muchos años de decepciones en el camino de la infertilidad.

 

Saludos a todos, y espero volver cuando esté lista por un hermanit@.